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Emociones y boca | Hay que tener en cuenta la historia de cada paciente

por Sonia Córdoba (Colegiado Nº 03002880)

Os voy a contar una experiencia con una paciente que confirma que siempre que queremos tratar una boca hay que mirar a la persona en su conjunto y tener en cuenta la historia de vida de cada paciente. Lo bonito de nuestra profesión es que, día a día, junto a nuestros pacientes vamos aprendiendo.

Hace unos días vino a la consulta una mujer joven, de unos 20 años, para su revisión dental, que efectúa cada 6 meses. Presenta una boca cuidada y mantenida con ligeros depósitos de sarro sin inflamación, ni sangrado de las encías y sin afectación ósea, así que planeamos una cita con la higienista para la correspondiente limpieza dental. En ocasiones anteriores ya habíamos hablado de su higiene alimentaria y de sus hábitos diarios, pese a ser tan joven ha tenido experiencia muy duras en su vida lo que le ha llevado a periodos de poco autocuidado y conductas autodestructivas. Sus hábitos alimentarios son bastante malos, saltándose comidas e incluso pasando días enteros sin comer. Abusa de café y los alimentos que ingiere son poco nutritivos, lleva una dieta escasa en vegetales y fruta y en alimentos frescos y la comida que consume es mayoritariamente envasada. Cuidamos mucho este aspecto en nuestros pacientes puesto que una buena alimentación es la base para un buen sistema inmunitario y buen funcionamiento del organismo. Así que repasamos con ella las bases de una buena higiene alimentaria y dimos pautas.

Apareció en la consulta de urgencia dos semanas después, con dolor agudo, incapacitante, lacerante, constante en la boca y sangrado abundante de las encías acompañado de mal olor de boca. Está tomando analgésicos - antiinflamatorios y no nota ninguna mejoría, está bastante asustada por el dolor y tiene miedo a perder sus dientes. Luego nos cuenta que ha estado ingresada en el hospital por dolor abdominal. Sigue con sus malos hábitos alimentarios y tiene mucho estrés en su vida.

En la exploración oral encontramos encías muy inflamadas, sangrantes y necrosadas, lo que produce el mal olor. El diagnóstico fue gingivitis úlcero-necrotizante aguda, una condición en la que las encías se inflaman mucho primero, para necrosarse a nivel de las papilas interdentarias después, con lo que los dientes pierden parte de su soporte y se "descarnan". Suele ser muy dolorosa. Se caracteriza por afectar principalmente a individuos jóvenes y los dientes que más se suelen ver afectados son los incisivos inferiores.

Sabemos que en este caso la causa no es la placa dentaria, puesto que el detrartraje ya se había realizado y su higiene oral es buena. Sin duda, el sistema inmunitario de la paciente está deprimido debito al estrés al que está sometida y a su falta de autocuidado, pero nos preguntamos por qué ha desarrollado esta enfermedad en concreto, a qué corresponde una gingivitis úlcero-necrotizante aguda. Los dientes más afectados son siempre los incisivos inferiores, que son los dientes que expresan la emoción del "yo", de quién soy realmente. La emoción asociada a esta enfermedad es una sensación de resignación específica y marcada frente a una impresión de imposible, "no sirve de nada lo que yo hago, quien yo soy, porque no va a cambiar nada, es imposible así que descarno los dientes que dicen quién yo soy". La pérdida de los dientes es aquí una búsqueda inconsciente de desencarnación.

Explicamos la relación del proceso emocional con el proceso físico a la paciente que asimiló perfectamente, negociamos pautas de autocuidado, buena higiene alimentaria y mental, se realizó una sesión de terapia neural y prescribimos homeopatía para regular el dolor y la inflamación, y flores de Bach para tratar la emoción. La flor específica que trabaja con la resignación es Wild Rose y es de mucha utilidad en estos procesos. La paciente acudió a revisarse cuatro días después y se encontraba mucho mejor, ya sin dolor ni sangrado en las encías y había empezado a integrar los nuevos hábitos saludables en su día a día.

Este es un caso que ilustra cómo un proceso físico determinado tiene asociado un componente emocional subyacente, que también debe ser integrado en el proceso de sanación.

http://www.clinicadentalmartarazona.com