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Tiempos de rebeldía | "La cabra es el signo más familiar de todo el horóscopo", dice Ludovica Squirru

La astrología es un camino de autoconocimiento. Así lo afirma Ludovica Squirru, quien ha presentado su último libro sobre el horóscopo chino para 2015. Estamos en el Año de la Cabra, que nos hará sentir como en una montaña rusa y trae un mensaje espiritual. Además, convoca a la reconciliación familiar

-¿Por qué dices que la astrología china es más preventiva que predictiva, Ludovica?

-Cada animal del horóscopo chino es un arquetipo, como lo podría haber definido Jung. Si tú sabes que tienes tal signo, tal ascendente, con tal energía, quizá haya situaciones en la vida en que necesitarás complementar con fuerzas y determinados elementos, o personas de otro signo, etcétera, para afrontarlas. Cuando más estudias la astrología te das cuenta de que es un camino de autoconocimiento porque finalmente puedes mejorar tu destino, tu trabajo, tus relaciones personales. Como dijeron grandes filósofos de la humanidad, si no te conoces a ti mismo es muy difícil cambiar o modificar algo. Al descubrir que las personas somos muy diferentes y que hay algo en los demás que puede molestarte, conviene saber por qué, cuál ese talón de Aquiles de ese signo chino para revertirlo. Sí, la astrología china es más preventiva y personalmente recibo sus consejos, y los dejo como un buen vino, estabilizándose, después veo adónde voy, usando también las facultades que tengo. No hay que depositar nuestro poder de decisión en otras personas, somos coautores de la vida.

-¿Qué significado tiene la palabra destino?

-La palabra destino etimológicamente se refiere a las huellas que uno ha pisado. No es el futuro, sino el pasado. También, según cómo tú hayas pisado en la vida, te vendrá lo que mereces. Y aquí agregamos otra palabra, karma, muchas veces mal interpretada porque significa acción incompleta de lo que uno hace, dice y piensa. Puedes tener un muy buen karma. En esta vida, o en otras, venimos mejorando el karma, aunque hay quienes pueden retroceder. Sea como sea, existe la posibilidad de que modifiques situaciones que sientas que las repites.

-¿Cómo es este "año caprino"?, ¿qué nos trae?

-¡Nos trae una montaña rusa! La cabra es un signo rebelde, va por cualquier camino y sólo regresa si encuentra una cabra madrina, alguien que la sepa guiar, que tenga realmente un mensaje espiritual. En un entorno de crisis por los grandes cambios geopolíticos en el mundo y las situaciones inesperadas que vemos día a día, la cabra premiará a quien se anime a decir "basta, hasta acá llegué, dejo atrás el pasado y me reinvento". Viene una etapa bisagra entre el mundo que fue y el que viene, y pocos serán los que se inserten sin conflicto. La cabra trae un mensaje espiritual y en particular, reconciliación familiar.

-Precisamente, en tu libro pones énfasis en el tema de la reconciliación familiar, cuando vemos a escala mayor, como humanidad, que los conflictos cada vez son más graves.

-Hace ocho años exploro las Constelaciones Familiares y recomiendo ir a los centros de formación o leer los libros de esta temática. Desde que la practico he podido ordenar mi sistema familiar, que tenía desordenado como todo el mundo porque venimos de familias antisistémicas, asumiendo roles o cargando con culpas que no corresponden. La cabra está pidiendo a gritos que vuelva la familia, la célula de todo, que se ha desintegrado. La cabra es el signo más familiar de todo el horóscopo y propone retornar a ese clima que no será el que tuvimos algunos que rondamos los 60 años, por supuesto. Fomentemos más la familia porque a partir de este encuentro nacerán nuevas ideas, otras maneras de insertarnos en un mundo caótico, que ciertamente no lo arreglará el horóscopo chino.

El año que ha terminado el mes pasado, Caballo de Troya (así lo llama) ha traído guerra interna, externa, de valores, de principios, con corrupción, lo que vemos todos los días, es decir, ha sacado a la luz demasiadas cosas para digerir. Para ello hay que estar tranquilos, ver qué vamos a hacer, a quién votar, a quién tenerle fe, o empezar con una nueva sociedad, y para esto están los filósofos, los sociólogos, los artistas… El arte mueve mucho más que otros factores. La cabra trae todo este revoltijo y al mismo tiempo ganas de un cambio real en las estructuras humanas.

-Como las cabras, un año loco, y además hippie y profético, de acuerdo a las previsiones. ¡Cuánta energía dando vueltas!

-El hippismo no creo que vuelva. En aquella época sucedieron otras cosas, no tan delicadas como ahora. Pero por lo menos deberíamos darnos cuenta de que haber nacido ya es un milagro, observar y decidir adónde vamos a poner nuestra energía. En cuanto al aspecto profético, las profecías se están manifestando. En el 2012 esperaban el fin del mundo, pero nunca significó eso para los mayas sino el final de un ciclo de 26 mil años por el cual se eleva la conciencia, de la tercera a la cuarta dimensión, y podemos seguir en este planeta en otras condiciones. Según el hinduismo, estamos en el Kali Yuga, una etapa de mayor oscuridad, y para los chinos el cambio ocurrió en 2014 cuando se alineó la estrella Polaris con el eje de la Tierra. La humanidad tiene que reciclarse por las buenas o por las malas. El planeta, la naturaleza, todo busca equilibrio, los únicos que no queremos hacerlo somos los seres humanos. Cuando uno acepta el desequilibrio, debe mirar la otra parte de la vida, es el yin y yang. Te das cuenta de que algo no ha fluido bien porque hemos llegado a los extremos.

-El horóscopo chino le asigna a la cabra un carácter femenino.

-Sí, es un signo yin, más relacionado con lo maternal, con la naturaleza. Buda a cada signo le asignó una misión y a la cabra le puso en su boca las semillas para fertilizar la tierra. Sin embargo, cada signo tiene una tendencia yin yang, lo femenino está transmutado en este momento. La mujer en Occidente tuvo que ponerse muy yan (masculina) para salir al mundo; se ha trastrocado lo clásico de quedarse en la casa, criando hijos, cocinando… Ella está muy yang y el hombre muy yin. El hombre se ha descolocado con el avance de la mujer. En estos tiempos existe un gran desencuentro entre hombres y mujeres. Son miles de años en el ADN con lo opuesto y hasta que eso se equilibre pasarán siglos.

-No estamos hablando de que hay que volver atrás, a la caverna…

-Digo lo que pasa, lo que no se puede detener. Los roles se han invertido y como consecuencia hay combate. Pero el enemigo es interior, y puedes tener una lucha interna y hasta que no te reconcilies con tu yin-yang no puedes hablar de nadie, porque quien está dividido es cada ser humano. En esta cuestión ayudan mucho las constelaciones familiares. Cuando aceptamos que algo cambia, que no eres el mismo, y tienes que conversarlo pero no hay diálogo, es triste. Parece que la gente ya no dialoga, llega a su casa y se desata un conflicto. Los hijos se convierten en rehenes cuando en realidad necesitan a papá y a mamá… son las crisis familiares. La cabra intenta reconciliar al estilo 2015. El mundo no se puede parar, pero cada uno puede detenerse a ver qué le pasa y por qué ha llegado a esta situación.

-En tu libro la predicción para España es que no es un buen año, tampoco malo, que le costará quitar lastres.

-España es caballo de madera, signo que fue regente el año pasado y que expresó la mayor crisis. Cuando te toca tu año, se produce una crisis, una oportunidad para el cambio. Yo hacía cinco años que no venía a España y siento que es otro país, se nota. La crisis es total, no solamente económica, y hay que reformular todo. Esto no sucede sólo en España, todos estamos diciendo "basta, hasta acá, stop". Si vivimos en países democráticos, tenemos que estudiar a la sociedad civil y saber por qué se ha llegado a esto, qué valores tenemos, qué pensamos cuando votamos, ¿conocemos a quienes votamos? Tampoco tenemos mucha claridad hacia dónde vamos. A través de la historia, España ha demostrado que es un país que ha podido superar las peores crisis.

-Así como destacas el valor de la familia y su función social, también insistes en el peso de la educación.

-Es la base de todo. En la escuela daría clases de constelaciones familiares, ecología, valores éticos, estimularía a los chavales para que encontraran su vocación. Actualmente están vigentes planes educativos de otro siglo que no sirven en la vida cotidiana y habría que tirarlos a la basura. Sin un plan educativo para la época que vivimos, de aquí a 50 años, la pregunta es adónde vamos a parar.

-Sin mencionar cómo están los maestros…

-¡Cómo están! También tendrían que ir a un sitio para tratar sus problemas. Inmersos en su propia crisis, no tienen ganas, se sienten desmotivados, han visto recortar sus sueldos, están perdidos… Hay que reformular todo. Este es un año fundacional para la humanidad. Lo que está pasando no va bien, se desbocó el caballo. La astrología china comprende ciclos de doce años, por eso también hay que mirar qué pasó doce años atrás en España, o hace 24, 36 ó 60 años. cómo estaban aquí, siempre hay un denominador común. La astrología china tiene que guiarnos, no condicionarnos, para encontrar valores propios y sentir que hay que fluir más, porque estamos programados como robots, y lo mejor es romper las estructuras. Quiero decir que me tomo un tiempo, me rebelo… Seamos ovejas negras y salgamos a buscar nuestro camino.

por Aurelio Álvarez Cortez,
Periodista,
editor de
la revista Tú Mismo
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