Facebook Twitter Youtube



Chamanismo e inconsciente | Considerables similitudes

por Martín Ribes (Terapeuta Chamánico)

E
n muchas ocasiones me preguntan si la realidad no ordinaria que visitamos en los Viajes Chamánicos y el inconsciente son el mismo "lugar". Si hemos de hablar del inconsciente nos tenemos que remitir a Carl G. Jung, uno de los fundadores de la psicología moderna, y sus teorías sobre el inconsciente colectivo concluidas de sus propias experiencias personales y profesionales como terapeuta y espiritista.

Jung estableció un paralelismo entre el mundo espiritual y el inconsciente colectivo y asemejó los espíritus con los arquetipos. Él habla de los arquetipos que pueblan nuestra psique y de cómo se puede interactuar con ellos a través del diálogo, las visiones y las sensaciones. Definió a los espíritus como "complejos autónomos inconscientes que aparecen como proyecciones porque no tienen asociación directa con el ego". Entre 1912 y 1917, tras experimentar una gran crisis espiritual, Jung decidió adentrarse en los mundos del inconsciente colectivo para explorar las distintas dimensiones ocultas de nuestra psique. Fue entonces cuando conoció a energías psíquicas como Salomé, Elijah, Philemon y Ka, a las que definió como personificaciones de arquetipos del inconsciente colectivo.

Para Jung estos arquetipos o espíritus tenían inteligencia propia y conocimientos que le llegaron a ofrecer un profundo entendimiento de sí mismo y de su personalidad. Uno de los seres arquetípicos con los que más interactuó en su exploración del inconsciente y al que llamó su "gurú", Philemon, le enseñó que existen cosas en la mente que nosotros no producimos, pero que se producen a sí mismas y tienen su propia vida. Esto recuerda las iniciaciones chamánicas en las que, en visión, el maestro chamán introduce y presenta al neófito a los que serán sus maestros y guías de la realidad no ordinaria para que éstos le instruyan en las artes de sanación.

Jung también contemplaba la posesión espiritual como una realidad y la explicaba psicológicamente como una "invasión de un complejo del inconsciente individual o colectivo que puede producir síntomas de depresión, ansiedad y alucinaciones", en definitiva, psicosis o neurosis. Esta teoría se asemeja a la creencia de los chamanes sobre la existencia de ciertos espíritus negativos (o ignorantes) –llamémosles también creencias o programas limitantes– que habitan en nosotros y que básicamente impiden nuestra felicidad y desarrollo personal. Estas energías normalmente las hemos heredado de nuestros ancestros consanguíneos, que a su vez también las heredaron de sus familiares y del entorno cultural y social circundante más inmediato. Es importante no alarmarse ni enfocarse en lo sensacionalista de lo "negativo" –o sea que niega y nos aleja de nuestra verdad última– y simple y llanamente poner la intención de liberarse de estas energías al ritmo que sea oportuno. En las artes de sanación chamánicas se practican distintas técnicas enfocadas en la liberación de dichas energías como pueden ser las Extracciones, Cánticos, Limpias, Corte de Lazos y Ruedas Medicinales.

Jung, en sus sueños reveladores ("Big Dreams", como los llaman los aborígenes australianos) recibía indicaciones sobre la importancia de educar a estos espíritus ignorantes. En el mundo chamánico aquel que presentaba síntomas de locura o esquizofrenia era llevado al chamán para que éste le enseñara a "educar" a los espíritus perturbadores y así se convertiría en el futuro chamán de la comunidad. Extraordinaria muestra de fuerza que servía de prueba iniciática, pues sólo aquel que es capaz de someter a sus propios demonios será capaz de hacer lo mismo con los de los demás.

Como vemos, las similitudes entre el mundo no ordinario de los chamanes y el inconsciente colectivo de Jung son considerables. Los chamanes trabajan directamente con estos espíritus o arquetipos de ayuda para que obren en beneficio de uno mismo o de aquel que está en proceso de cambio. La ventaja de aquellas culturas que crecieron entre espíritus es que no contaban con las resistencias de la mente occidental y se abrían desde niños a la creencia de que el mundo de los sueños y sus habitantes son reales y nos pueden ayudar a sanar y crecer: animales de poder, magos y magas, ancianos sabios, druidas y chamanes, unicornios y pegasos, dragones y templarios, ángeles y arcángeles, ancestros, seres de luz, maestros ascendidos… todos ellos habitan en nuestra psique, nuestra realidad no ordinaria o inconsciente. Podemos acceder a ellos siempre que lo deseemos simplemente con la intención genuina de crecer y conocer. Sólo necesitamos un poco de técnica, una voluntad determinada a trascender los límites impuestos por la razón y la frecuencia del tambor. El encuentro con estas energías psíquicas nos permite acceder a la fuente de sanación que habita en cada uno de nosotros, así como al conocimiento profundo y universal de nuestra existencia y sus diferentes dimensiones. También nos concede saber la procedencia de nuestras patologías y patrones de comportamiento negativos para que éstos sean transformados de manera práctica y efectiva. Todo ello requiere destreza y disciplina, superación de miedos e intención.

Considero que lo importante no es saber si los mundos que visitamos en los viajes visionarios son el inconsciente o no, pues podemos entretenernos en miles de conceptos y teorías perdiéndonos lo primordial, que es darnos cuenta de que entrar en estos espacios nos ayuda a crecer y desarrollarnos. Y ésta es una realidad que simplemente Es.
Feliz Senda y Feliz Sueño,
Ahó!

En octubre empieza en Valencia la cuarta edición de la Formación en Chamanismo Práctico Contemporáneo. Un curso de cinco meses de duración impartido por Martín Ribes. Más información en www.epopteia.es, 615 856 360, info@epopteia.es Martín Ribes,
Terapeuta Chamánico y Transpersonal
Formador en Chamanismo Práctico