Facebook Twitter Youtube



Más allá de la luz | El miedo no existe cuando das a los demás

Francés, humanista, hombre de paz, sin ninguna afiliación política o religiosa, René Mey se ha dedicado a la labor humanitaria y a transmitir un mensaje de paz y esperanza, para formar un nuevo camino de ayuda a los demás, de ayudarnos los unos a los otros. Desde niño René tiene recuerdos de su vida anterior, puede ver y sentir la presencia de seres de luz que siempre lo acompañan y lo guían. Siendo adolescente se sintió atraído por las matemáticas, logró definir cómo está constituida la materia y aprendió mucho de los misterios y secretos de la vida: el porqué y cómo de las cosas y del universo, por qué había guerras, por qué la gente enfermaba, por qué había gente muriendo de hambre y sed.

Mediante este camino y de manera natural, René despertó sus sentidos y comprendió que la razón de nuestra presencia en la vida reside en dar; por lo que, durante muchos años recibió y atendió a miles de personas para ayudarlas en cualquier tipo de problemas: afectivos, enfermedades, espirituales, profesionales, así mismo, visitó a enfermos hospitalizados, sobre todo aquellos que estaban bajo cuidados oncológicos o en fase terminal.

Meditación profunda

Durante estos años, René se dio cuenta de que quería y podía ayudar a más personas, pero era necesario encontrar otra manera que le permitiera ir en la búsqueda del saber, de llegar a otra forma de inteligencia; así, con la ayuda de seres de luz, René aprendió la técnica de la meditación profunda, y durante 2 años se enfocó completamente a su práctica; su objetivo era bloquear por completo sus pensamientos ya que éstos son los que nos limitan e impiden ir más allá de nuestros sentidos, ir más allá de lo que nuestros ojos pueden percibir.

Así, René entró en una segunda fase de meditación, donde su mente alcanzaba un estado de "vacío" tan profundo, que lograba bajar todas las vibraciones de su cuerpo, las tensiones, incluso las pulsaciones cardiacas y la respiración; esto le permitía aumentar todas sus vibraciones interiores y profundas, dando valor a lo que él llama su "estado de conciencia", el Yo Interior, el cual no tiene límite alguno y nos permite contactar con nuestra fe, con nuestra verdad, con Dios.

Mediante este camino de esfuerzo, dedicación y encuentro de sabiduría, René adquiere facultades sorprendentes, logra "ver" a través de las personas para sanarlas, estar en diferentes lugares al mismo tiempo, tener contacto con personas a distancia, etcétera. De estas facultades, su principal interés es enfocarlas a ayudar al prójimo y a transmitir que la capacidad del ser humano es infinita, que sólo utilizamos el 95% de nuestro cerebro y que todos podemos despertar ese potencial. Asimismo, descubrió "La Nueva Inteligencia del Corazón", la cual se basa en el amor al otro, en tomar cada uno la responsabilidad de protegernos los unos a los otros.

Madagascar

René sabía que debía continuar e ir al país más pobre del mundo para crear un centro de salud gratuito. Así llega a Madagascar, donde en tres meses realizó la construcción del primer centro de salud, que arrancó con un médico general y una persona que tenía conocimientos en la medicina herbolaria. La gente recorría a pie varios kilómetros para recibir cuidados gratuitos. El centro, hoy en día, recibe cerca de 200 enfermos diarios y trabaja en conjunto con el hospital de la capital. Gracias a la creación de este centro, René logró no sólo comenzar con lo que siempre deseó hacer (labor humanitaria), sino que también inició un camino que no se detendrá pronto.

México

En agosto del 2007, René Mey llega a México, donde la espiritualidad siempre ha sido muy viva, con el fin de ayudar a que el país cumpla su misión y pueda llegar a ser un ejemplo de amor para el mundo, ayudándonos entre nosotros para dar el primer paso hacia el despertar de "La Nueva Inteligencia del Corazón".

René comienza a reunirse con la gente de México en un lugar histórico del país: el bosque de Chapultepec, en el árbol de la vida, donde da sanación, les enseña a meditar y empiezan a formarse los primeros terapeutas para posteriormente abrir los primeros Centros Humanitarios.

En el año 2010, se lanza la primera película que trata sobre la vida de René: "HIM, Mas allá de la luz", filmada en México, donde se explican sus facultades, el poder de la meditación y se transmite un mensaje de amor, que nos permita tener una apertura de conciencia y, por lo tanto, un cambio para vivir más naturalmente, para estar más cerca de la vida y de los demás.

Hasta el día de hoy René continúa visitando las ciudades de los diferentes estados de la república mejicana para transmitir su mensaje, y muy pronto continuará su camino en otros países.
Así es René Mey… un hombre de paz, sencillo, honesto, íntegro, entregado por completo a ayudar a los otros y a vivir por los otros, dándonos un ejemplo de amor, bondad y humildad.