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Pensamiento positivo | Cultivar el hábito de ver el lado bueno de cada cosa

Se cuenta que el discípulo de un venerable sabio estaba extrañado y sorprendido de que su maestro estuviera siempre de tan buen humor, sonriente y feliz a pesar de las dificultades por las que atravesaba. Tal era su intriga que, un día, el alumno le preguntó:

–Maestro, ¿cómo es que siempre se te ve tan contento y satisfecho?

–Amigo mío, no hay secreto alguno en esto –respondió el sabio–. Cada día cuando me despierto, me hago esta pregunta: “¿Qué elijo hoy? ¿Alegría o tristeza?”. Y siempre escojo alegría.

El Pensamiento Positivo sostiene que cuando quieres cambiar tus circunstancias primero tienes que cambiar tu forma de pensar, justo al revés de lo que solemos hacer. Es uno de los enfoques actuales más eficaces y revolucionarios para mejorar la comunicación con uno mismo, introducir cambios profundos, mejorar la salud así como para el desarrollo de la excelencia personal, relacional y profesional. Es tanto una manera de saber como una manera de ser.

El principio central del Pensamiento Positivo es que el pensamiento evoluciona y se desarrolla, creando nuestra experiencia del mundo –que vulgarmente llamamos realidad–. Pone énfasis en la meditación, la concentración en pensamientos favorables, la autoestima mental y espiritual, la confianza y la gratitud.

El fundador de la Psicología Positiva, Martin Seligman, indica que si bien hay personas que por naturaleza son entusiastas y optimistas y otras ven la vida con unas gafas negras, esta característica hereditaria tan poco propicia puede cambiarse. De hecho, sólo una cuarta parte del optimismo de una persona depende de su herencia genética; las otras tres cuartas partes pueden potenciarse. Así pues, no se trata de ser optimista sino de querer serlo. Querer o no querer, esa es la cuestión.

Las personas utilizan en forma apropiada alrededor de un ¡10 % de su energía mental! El resto se pierde en pensamientos banales o negativos, y buena parte permanece dormida para siempre. Esas energías subyacentes constituyen un enorme potencial, a la espera de producir las vibraciones positivas que crean las cosas buenas que queremos de la vida.

El conocimiento y dominio de la propia mente y sus vibraciones positivas impulsará una mejora trascendental en todos los aspectos de nuestra existencia. El Pensamiento Positivo nos ofrece todas las estrategias y herramientas necesarias para convertirse en el mejor y más entusiasta arquitecto del propio destino, y abre las puertas a esta energía que nos lleva a la superación y al éxito personal.

Decía Abraham Lincoln que las personas son tan felices como se deciden a serlo. La decisión más importante de nuestras vidas no es otra que la de perseguir nuestra felicidad y esto se logra a fuerza de cultivar el hábito de ver el lado bueno de cada cosa. Como dicen mis amadísimos Maestros Abraham-Hicks: “Hoy, haga lo que haga y esté con quién esté, sólo voy a ver lo que quiero ver”. No soy aficionada a dar consejos pero éste vale un millón.

El 6 de octubre próximo empieza en Valencia la 2ª edición del curso de formación en Chamanismo Práctico Contemporáneo. Un curso de seis meses facilitado por Epopteia y la Asociación Española de Estudios Chamánicos (AEECH). Para más información visita la web www.epopteia.es o llama al 615 856 360.

Ana Pérez