Facebook Twitter Youtube



De dónde viene una sonrisa | Cómo abordamos la felicidad en odontología energética (Primera parte)

Tres sufíes conversaban al amanecer en un puerto del mar Rojo, mientras los pescadores limpiaban sus redes. “Una perla -dijo Homur el distraído-, es una lágrima lunar que el mar destinó a la ostra por piedad”. “No -dijo Ahmed el poeta-, una perla es el producto de una noche de amor entre el sol y la luna”. “La mejor joya la hace el cuerpo con su dolor”, comentó Yoram. “Saadi escribió que la perla es una gota de lluvia, que temerosa de la sal llama a la concha para que la salve de la disolución”, recordó Homur. “No -terció Ahmed-, la perla nace de un rayo de luz proveniente de una estrella que se oculta en el océano porque prefiere la profundidad a la altura”. “La mejor joya la hace el cuerpo con su propio dolor, amigos”, reiteró Yoram…

Mario Satz

Hace unos años cuando empezamos a trabajar juntas nos planteamos la cuestión de qué es lo que hace reír a un ser humano. Nos llamaban y nos siguen llamando la atención las imágenes publicitarias que nos muestran rostros sonrientes cuando se trata de adquirir alimentos, objetos o metas estéticas. Parecer más guapos o guapas, ser más seductores, o mostrarse en la vanguardia de la moda le hacen a un@ comprar toda clase de artilugios y servicios, la mayor parte innecesarios y todo para para vivir dichosamente. No hace falta más que ver cinco minutos de anuncios televisivos para comprobar como un ser humano puede malgastar su vida corriendo detrás de imágenes de éxito aunque sea a costa de comprar perfumes, medicamentos, automóviles o incluso pasar por un quirófano. La presión social es tan fuerte que es difícil encontrar a alguien que haya sido casto y no haya caído en algún momento de su vida en este atolladero consumista. ¿Quién no ha recabado en este tipo de cuestiones? Son tan usuales que ni tan siquiera reparamos en el gran problema social que representan hasta que sin quererlo se nos abre una crisis como la actual.

La cuestión no está únicamente en el terreno estético. La imagen vende claro está, pero ¿es ético fomentar el consumo a través de lo estético?

Cuando exploramos las noxas patógenas con kinesiología, éstas nos dan la información que necesitamos para entender donde se ha quedado atascada la persona en su sistema energético. Los bloqueos en la información se traducen en enfermedades, y éstas son la base de la infelicidad, así que, bien podríamos decir que en última instancia el logro de la felicidad, así como la dicha en el buen vivir forman parte de un trabajo que desde la base de la misma conciencia empieza en el momento en que se le da al paciente toda la información recibida a través de los Mudras.

Una curiosa observación nos llama la atención cuando abordamos ciertas noxas patógenas, y es que hay una jerarquía entre ellas. Es decir, cuando obtenemos un resultado positivo de los Mudras estructural, bioquímico y psi en un paciente , al tratar en primer lugar el factor psicológico alterado ( Mudra Psi ) los otros dos Mudras se negativizan, aunque no se haya actuado sobre cada uno de ellos independientemente. Esto nos está indicando la importancia que tiene este factor frente a los demás, descontando el hecho de que entre todos ellos pueden estar haciendo enfermar a una determinada persona. Diríamos que estamos abordando el disco duro de este gran ordenador central que mueve los engranajes del psiquismo de la persona y sobre esta base la energía se transforma no solo a nivel estructural sino también bioquímico.

Dentro del factor psicológico podemos contemplar básicamente las creencias y éstas son muy importantes porque tan solo una creencia puede llevarte a la ruina o a la dicha. Una persona que “cree “que para ser alguien respetado debe tener un buen puesto de trabajo y un estatus que le sitúe en una posición más elevada, llevará muy mal trabajar de peón o de simple obrero, lo que le generará ansiedad y una bajada de autoestima, y posiblemente empiece a rechinar los dientes por la noche, subiéndole el cortisol y la adrenalina cuando vaya al trabajo, todo lo cual hará mostrar una alteración estructural y bioquímica en su sistema. Lógicamente, si esta persona en cuestión modifica esta creencia que le sujeta a una dependencia exclusiva de las condiciones del trabajo que desempeñe, dejará de afectarle en su bienestar, soltará su mandíbula y sus dientes, dormirá mucho mejor y tendrá la posibilidad de mostrarse a sí mismo y a los demás su mejor sonrisa.

Nuestra cavidad bucal está repleta de dientes y cada uno de ellos tiene una función y una “logia”, cuerpos energéticos que se conectan desde lo físico a lo astral. La logia energética de la pieza dental es un sobre que contiene los datos del cuerpo físico y del energético. Incidir sobre el psiquismo a través de este código energético es redundar en los aspectos transpersonales que han marcado una anomalía dental y con ello volver a restablecer el equilibrio natural que existía antes del trastorno. A partir de este momento la sonrisa por sí sola se restablece.

http://www.zentrame.es

Amelia Izquierdo Acamer - Psicología clínica
Psicoterapeuta Floral Integrativa
|
Gema Ballester Palanca -
Médica Odontóloga.
Kinesióloga Dental